martes, 23 de octubre de 2018

¿CÓMO COMO?

A menudo vamos a la compra, pero... ¿sabemos lo que compramos? ¿sabemos lo que comemos?
Para comenzar, es importante conocer diferentes términos, denominamos alimento procesado a aquel al cual se le aplica una modificación mediante diferentes procesos tecnológicos antes de ponerlo en venta. En nuestro día a día consumimos este tipo de alimentos, por lo que no habría que demonizarlos, como hacen determinados grupos sociales, algunos ejemplos de este tipo de alimentos son los yogures, el pan, el aceite, etc.


Por otro lado tenemos los alimentos ultraprocesados, a los cuales se les añaden aditivos industriales. Estos serían los productos a evitar, algunos ejemplos son las galletas, las bebidas azucaradas, las salchichas, etc.


¿Cómo podemos diferenciar un buen procesado de uno malo? 
Esto resulta difícil basándonos en la información que recibimos. Actualmente, recibimos información de diferentes redes sociales, en las cuales puede divulgar sobre nutrición cualquier persona no cualificada, esto supone un problema ya que la población puede caer en errores por una información falsa. En el caso de la televisión o la radio... ¿podemos creer todo lo que vemos u oímos? La respuesta es más que obvia, NO. Constantemente hay anuncios de diferentes procesados a los cuales se les aplican una "cualidad", como puede ser "alto en fibra", "bajo en colesterol", sin darle importancia al resto de ingredientes que, casualmente, suelen ser perjudiciales. Por ello, no podemos fiarnos de ninguna información que nos den, tenemos que informarnos nosotros y no dejarlo a un lado.

Para poder elegir correctamente existen los etiquetados, en los cuales podemos consultar los ingredientes y la proporción de macronutrientes. Aquí os dejo algunos de los consejos para elegir un buen procesado:

  • Que tenga menos de 5 ingredientes.
  • El ingrediente predominante siempre va el primero de la lista, por lo que debería ser el ingrediente principal.
  • Conocer los diferentes nombres que se le da al azúcar (glucosa, jarabe de fructosa) nos posibilitará evitar este producto.


Por último, es importante saber que tampoco podemos fiarnos de las diferentes asociaciones que avalan los productos, ya que la mayoría de veces se mueven por el dinero en vez de mirar por la salud de la población. Algunas asociaciones como puede ser la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación, la Asociación Española de Pediatría o la Fundación Española del Corazón, avalan productos como bollycao, Tostarica, Avenacol o Dinosaurios, los cuales son ultraprocesados cuyo ingrediente principal es el azúcar. En vez de ayudar a la población están provocando un aumento de la obesidad, principalmente infantil, ya que la mayoría de productos van orientados a dicho sector.

Os animo a comenzar a mirar los etiquetados y a buscar alternativas a los productos ultraprocesados, no es fácil pero a la larga resulta más barato y desde el primer día más saludable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario